¿Qué es un arroyo?

¿Qué es un arroyo?

Nacimiento de un arroyo en zonas terrestres de interior o bien en desagües de lagunas o lagos.
Fuente: CIDTA (s.f.).

Por Araceli Rodríguez Saucedo / Bolivia

¿Cuál es el origen de un arroyo?

En las áreas montañosas, la erosión provoca recortes en la ladera haciendo el área de drenaje cada vez más grande. Los pequeños arroyos, las surgencias y el agua de escorrentía se unen y forman el nuevo arroyo.

El movimiento del agua pendiente abajo provoca el transporte de una carga de materiales detríticos que va recogiendo de los alrededores, y que modifica el cauce, haciéndolo más ancho y profundo. Este material es depositado por los arroyos en su lecho y a lo largo de sus orillas.

Erosión

LSe tiene erosión de cabecera, vertical y lateral.
Fuente: CIDTA (s.f.).

Cerca de su nacimiento, el arroyo es pequeño, recto y veloz, con cascadas y rápidos. Después, donde la corriente es menor, decrece la velocidad, los meandros son más abundantes, y el arroyo deposita su carga de sedimento, limo, arena o barro.

Estos depósitos de sedimento en las cercanías del cauce se conocen como depósitos aluviales y constituyen lo que se conoce como llanuras de inundación o aluviales, las cuales se inundan durante fases de crecida, y deben considerarse una parte del arroyo o del cauce de un río.

Los arroyos y ríos fluyen según la gravedad

Los arroyos y ríos fluyen según la gravedad y la geología del terreno.
Fuente: CIDTA (s.f.).

Cuenca de drenaje del río Mississippi en EUA.

Cuenca de drenaje del río Mississippi en EUA.
Fuente: CIDTA (s.f.).

Los arroyos van uniéndose unos a otros y ensanchándose aguas abajo hasta transformarse en ríos, pudiendo clasificarlos según su grado de confluencias. Un pequeño arroyo de cabecera sin ningún tributario constituye un arroyo de primer grado. La unión de dos arroyos del mismo orden da lugar a un arroyo de un grado superior.

Por ejemplo, la unión de dos arroyos de primer grado da lugar a un arroyo de segundo grado, y dos de segundo grado dan lugar a uno de tercer grado. No puede incrementarse el orden de un arroyo con la entrada de uno de un grado inferior. En general, los arroyos de cabecera presentan un rango del 1 al 3; los intermedios, del 4 al 6; y los ríos, mayor de 6.

La velocidad de un río o arroyo decrece de forma brusca cuando fluye dentro del mar o un lago. El río se ve forzado a depositar sus sedimentos en áreas en forma de abanicos alrededor de su desembocadura, constituyendo así un delta. Como resultado, el delta se convierte en un área de pequeñas lagunas, ciénagas e islas pantanosas.

Formación de deltas en la desembocadura de un río

Formación de deltas en la desembocadura de un río.
Fuente: CIDTA (s.f.).

La cuenca de drenaje es la superficie de terreno que llega a drenar un arroyo o un río. Cada cuenca es diferente y se caracteriza por la cubierta vegetal, la geología, los suelos, la topografía y el uso del suelo que de ella se hace. Los arroyos y los ríos determinan la ruta de drenaje. Las lagunas, los lagos y los humedales actúan como cubetas receptoras.

De esta forma, las cuencas de drenaje incluyen tanto sistemas lóticos o de aguas corrientes como sistemas lénticos o de aguas tranquilas.

Cuenca de drenaje de ríos

Cuenca de drenaje de ríos.
Fuente: CIDTA (s.f.).

Los arroyos son flujos de agua casi continuos, pero a diferencia de los ríos, su longitud es menor, así como su caudal, entendiendo éste como el volumen de agua que contiene. Seguramente has escuchado que un río es muy caudaloso; esto alude al hecho de poseer “mucha agua”, lo que no sucede con los arroyos.

Tipos de arroyos

Sí, es posible diferenciar algunos tipos de arroyos por sus características particulares. Por ejemplo, los llamados arroyos de cabecera son las secciones donde comienzan los ríos y, por ende, son las partes más altas de estos.

Una clasificación de corrientes las separa según su relación con el tiempo. Así, los arroyos son perennes si sus aguas fluyen durante todo el año; son intermitentes si solo fluyen durante ciertas épocas del año, y efímeros cuando sus aguas fluyen sólo después de llover.

No importa su tamaño; los arroyos son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite.

Los arroyos, por más pequeños que sean, son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los más grandes y los perennes conforman todo un hábitat para muchas especies de peces y anfibios, y proporcionan agua tanto a estos como a animales más grandes.

Peces como percas, mojarras y bagres; aves como patos y garzas; mamíferos como nutrias, puercoespines, ardillas, zarigüeyas y murciélagos; anfibios como sapos y ranas: todos estos y más animales pueblan arroyos de distintas partes del mundo.

A lo largo de los arroyos crecen hierbas, plantas cortas y árboles adaptados a la presencia de agua, así como musgos.

Amenazas de los arroyos

La contaminación, la explotación de sus recursos, el uso de su suelo como terrenos de cultivo y, en general, la urbanización son amenazas vigentes que ponen en peligro o terminan con los arroyos, lo que a su vez afecta a los seres vivos incluidos los humanos.

Los arroyos permiten la recarga de agua de humedales, ríos, lagos y otros cuerpos de agua. Brindan un hogar, alimento y refugio a cientos de especies animales y vegetales; contribuyen a mitigar los daños de las inundaciones, y filtran contaminantes. Estas bondades son posibles sólo si los arroyos mantienen su estado natural óptimo.

Conclusión

La importancia de los arroyos ―así como lo lagos y ríos― es crucial en nuestra vida. Por eso es necesario mantener vivos los arroyos y como jóvenes generar acciones para su cuidado.

Referencia y material que puedes consultar para saber más sobre el tema

CIDTA, Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico del Agua, Universidad de Salamanca. (s.f.). Ecosistemas de agua dulce Ríos y arroyos. Recuperado de https://cidta.usal.es