Revista Digital Agua Simple – Agua y Mujer

EnSeñas

Las comadres del agua

Interpretación en Lengua de Señas

Colombiana por Yenifer Pulgarín Candelo
Estudiante del Programa de Administración Ambiental
Facultad de Ciencias Ambientales, Universidad Tecnológica de Pereira

El agua y la mujer comparten un mismo lenguaje: ambas fluyen, sostienen, transforman y guardan silencios que revelan el pulso de la vida. En muchas culturas, el agua es vida y la mujer su guardiana natural. En nuestra sociedad, son ellas quienes cuidan, enseñan, comparten, gestionan, resisten y abren caminos, así como lo hace el agua al avanzar entre ríos y territorios. A esas mujeres, que fluyen unidas, como el agua que busca su cauce, las conocemos como comadres del agua.

A lo largo de la historia, las mujeres han sido esenciales para la gestión y conservación del agua, así como de los ecosistemas donde se encuentra este vital recurso. Sin importar que sean campesinas, indígenas, afrodescendientes o ciudadanas del común, muchas se encuentran afianzando esa vocación de liderazgo, pues su comunidad ha depositado en ellas la confianza y capacidad para transmitir, valorar y potenciar la esencia del agua como recurso vital.

Particularmente en Colombia, las mujeres se han convertido en un referente de protección y gestión del agua. Por ejemplo, las mujeres indígenas wayuu, en La Guajira, recorren largas distancias para llegar a jagüeyes cada vez más vacíos y deteriorados; de su esfuerzo diario depende que en las rancherías haya agua para lo esencial. En el Pacífico, las matronas sostienen la economía local a través del turismo de naturaleza, aun sin la certeza de disponer de agua segura para sus familias y visitantes. Y en la región Andina, las mujeres campesinas no solo trabajan sus suelos fértiles, sino que también defienden los páramos y alertan sobre los riesgos del desabastecimiento ante presiones extractivistas que reducen la disponibilidad y la calidad del agua, y afectan directamente a sus comunidades.

También existen comadres en la ciencia: investigadoras y docentes que estudian los ecosistemas acuáticos, monitorean la calidad y cantidad del agua, y construyen conocimiento desde laboratorios y centros de investigación. Muchas de ellas son referentes académicos y mentoras nacionales e internacionales, y su trabajo es esencial para fortalecer el conocimiento, su aplicabilidad a las realidades en los territorios, y para orientar decisiones informadas en políticas ambientales y de conservación.

Ya sea desde el emprendimiento, la educación, la defensa del territorio o la investigación, las comadres del agua tejen puentes entre la sociedad y la naturaleza. Son presencia constante nos recuerda que proteger el agua es un acto colectivo y urgente. Porque solo cuando conocemos y reconocemos su valor y actuamos en consecuencia, aseguramos que este bien sagrado siga fluyendo para las generaciones futuras.