Energía oceánica
Los océanos cubren 360 millones de kilómetros cuadrados de agua y ocupan más del 70% de la superficie de la Tierra. Desde hace mucho tiempo, el hombre ha extraído del océano cuantos recursos le ha permitido su ingenio: alimentos, tesoros, sal, medicamentos…
Los océanos reciben el 80% de la energía solar en forma de calentamiento del agua, provocando el viento y generando grandes corrientes marinas y olas.
La energía oceánica es un tipo de energía renovable transportada por las olas del mar, las mareas, la salinidad y las diferencias de temperatura del océano. El movimiento del agua en los océanos del mundo crea un vasto almacén de energía cinética o energía en movimiento. Esta energía se puede aprovechar para generar electricidad que alimente casas, transporte e industria.

Un 90% de la electricidad mundial requiere de agua para su producción.
La palabra energía proviene del griego ἐνέργεια y del latín energía. El diccionario la define como la “capacidad para realizar un trabajo”.
En el mundo hoy día existen 900 millones de personas que no disponen de agua potable, 2.5 millones que no tienen acceso al saneamiento básico —lo que implica una deposición inadecuada de excretas humanas— y más de 1 300 millones de personas sin electricidad.













