Revista Digital Agua Simple – Agua y Mujer

Mililitros de mí - Revista digital Agua Simple

La calidad del agua, la salud y la mujer

Miguel Angel Villalón Mata

El derecho al agua potable y a un entorno con un saneamiento adecuado es y será un tema de mucha importancia. Por algo el agua es conocida popularmente como “el líquido vital”, y la falta de acceso a estos derechos debería ser considerada como un crimen contra el pueblo debido a que desencadena una serie de complicaciones de salud pública, en especial de la salud de la mujer. Esto se debe a que ellas se exponen a más riesgos físicos y enfermedades transmitidas por el agua y los contaminantes en el ambiente pues es ella quien por lo regular hace las labores domésticas, cuida de los hijos, los cría, atiende al marido y un sinfín de cosas más.

Antes de comenzar, voy a contar el porqué es importante la salud de la mujer.

Esta breve historia trata sobre una señora de mi comunidad, “Chela”, quien falleció por falta de prioridad a su salud.

Doña Chela vivía cerca de terrenos baldíos donde se acostumbra a tirar basura, ella tenía que pasar junto a los deshechos día a día para comprar las cosas para cocinar, productos de limpieza, salir a pasear y más cosas. Al estar en contacto continuo con esto enfermó de hepatitis; acudió al médico del Seguro Social, quien le dijo que guardara reposo en lo que mejoraba; sin embargo, sus responsabilidades del hogar, su esposo y su hija le impidieron guardar reposo, pues se acostumbra que la mujer se encargue del hogar.

Unos pocos días después, doña Chela falleció porque su cuerpo ya no daba para más, por hacer lo que muchos consideran como una obligación para la mujer cuando fácilmente el esposo o la hija pudieron ayudar para que ella descansara y se recuperara.

Pero ella no pasó a mejor vida solo por no guardar reposo, murió gracias al ambiente que se contaminó y que ni la gente ni las autoridades se preocuparon por limpiar.

Esta historia solo fue un caso de todos los que suceden en México y alrededor del mundo, por lo que he realizado una pequeña encuesta y una investigación para analizar la situación en nuestro municipio, Apaseo el Grande, Guanajuato, y no solo en el municipio, pues nos da también una probadita de lo que pasa fuera globalmente.

Según los datos de mi encuesta, muy pocos tienen acceso diario al agua, y que el agua de la red pública surte el vital líquido solo de 2 a 4 horas en promedio. Asimismo, con frecuencia hay problemas con el agua en las comunidades.

Así, las mujeres, quienes en la mayoría de hogares se encargan de conseguir el agua, tienen que levantarse temprano para llenar botes y tinacos para tener el agua a la mano.

El empleo de un tinaco (a pesar de ser la opción más popular en México para no quedarse sin agua) implica también darle mantenimiento, pues si no se lleva a cabo una limpieza adecuada puede ser la cuna de varios padecimientos, como el cólera y otras enfermedades diarreicas, disentería, hepatitis A, fiebre tifoidea y poliomielitis.

Esto es un gran problema, no solo en el municipio o en el país, sino que en todo el mundo, donde al menos 1,700 millones de personas toman agua sin protección contra la contaminación fecal y suelen enfermar, donde solo el 28% del agua extraída la podemos consumir nosotros, porque el resto se va a la agricultura y muchas veces también a las empresas.

Con esto nos damos cuenta de que no se nos otorga al 100% el derecho al agua potable.

Y aunque mucha gente diga cosas como “solo purifiquen el agua”, “se puede reutilizar el agua”, “que usen agua tratada”, “todo es culpa del gobierno”, “aprovechen el agua de lluvia”, se equivocan.

Tuve la oportunidad de hablar con una persona que se dedica a tratar el agua en el municipio, quien me contó varias cosas acerca del agua tratada.

Existen dos tipos de tratamiento para el agua: tratamiento de aguas residuales y tratamiento para potabilizar el agua.

El tratamiento para potabilizar el agua se basa en eliminar los metales pesados y bacterias del agua de una fuente, como un río o un acuífero subterráneo, dejándola apta para su consumo.

El tratamiento de aguas residuales es más complejo, pues se deben hacer varias pruebas para determinar qué se debe hacer. Se trata con dos métodos: el biológico y el químico. Primero va el químico, donde se utilizan sustancias para separar los deshechos del agua para luego pasar al biológico, donde mencionó que se utilizan unos “microorganismos que son tipo gusanillos que chupan el agua y la filtran”, y se “comen” los contaminantes para que quede más limpia. Luego de esto, forman una especie de lodo que se recoge y se analiza. Este lodo, dependiendo de sus características, se puede usar como fertilizante, de lo contrario se desecha.

El problema es que el agua tratada de aguas residuales no se puede usar para el consumo humano, a menos de que se tenga una planta de tratamiento muy buena, pero es que no se tienen los recursos para esto.

Y retomando las consecuencias que trae la falta de acceso al agua a las mujeres y niñas, se nos señala en un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) que a escala mundial 1,800 millones de personas viven en hogares sin instalación, y que “las mujeres y las niñas mayores de 15 años son mayoritariamente las encargadas de recoger agua en 7 de cada 10 hogares”. En este dato se observa fácilmente cuál es el género con mayor riesgo para la salud por el agua.

También se menciona una frase impactante dicha por Cecilia Sharp, directora de los Departamentos de Agua, Saneamiento e Higiene (WASH) y Clima, Medio Ambiente, Energía y Reducción del Riesgo de Desastres (CEED) en el UNICEF: “Cada paso que dan las niñas para recoger agua es un paso que las aleja de la educación, el juego y la seguridad”. Dicho en otras palabras, el que las niñas tengan que encargarse de acarrear el agua para su consumo las aleja de la educación y no las deja vivir una de las mejores etapas de la vida: su infancia.

No tener tanto acceso al agua vuelve a las mujeres (principalmente) mucho más vulnerables a infecciones y problemas de la salud, pues por obvias razones se tiene menos higiene y se exponen a varias infecciones vaginales por no manejar de modo adecuado el periodo menstrual o por la mala calidad del agua.

También las niñas y mujeres deben acarrear el agua o levantarse temprano solo para poder almacenar un poco del líquido; este proceso las pone en riesgo de ser violentadas y limita su futuro: tienen menos tiempo para su educación y pueden adquirir una enfermedad por contacto con agua contaminada.

Las autoridades muchas veces no tienen los recursos para darle un tratamiento impecable al agua residual para que se pueda consumir nuevamente, ni mucho menos para garantizar el buen acceso al agua que es una necesidad.

Fuentes de consulta

Díaz-Santos, M. G. (2012). Agua sucia: vulnerabilidad en niñas, niños y mujeres de Iztapalapa. Impluvium, Publicación Digital de la Red del Agua UNAM, (19), 47-54. Recuperado de https://www.agua.unam.mx/assets/pdfs/impluvium/numero19.pdf

OMS, Organización Mundial de la Salud. (6 de julio, 2023). Las mujeres y las niñas cargan con la peor parte de la crisis del agua y el saneamiento. Nuevo informe del UNICEF y la OMS. Recuperado de https://www.who.int/es/news/item/06-07-2023- women-and-girls-bear-brunt-of-water-and-sanitation-crisis—new-unicef-who-report

OMS, Organización Mundial de la Salud. (13 de septiembre, 2023). Agua para consumo humano. Organización Mundial de la Salud. Recuperado de https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/drinking-water

ONU, Organización de las Naciones Unidas. (2025). Agua. Recuperado de https://www.un.org/es/global- issues/water

Rotoplas. (18 de febrero, 2025). 4 riesgos que un tinaco sin tapa puede tener. Recuperado de https://rotoplas.com.mx/4-riesgos-que-un-tinaco-sin-tapa-puede-tener/